Las Mujeres Petistas del Estado de México, encabezadas por la integrante de la Comisión Ejecutiva Nacional del Partido del Trabajo (PT), Angélica Rivadeneyra Villarreal, hicieron un llamado urgente a fortalecer a las mujeres de los pueblos originarios en la entidad, reconociendo su papel insustituible como guardianas de conocimientos ancestrales, prácticas sostenibles y tradiciones que han permitido, por siglos, la conservación de ecosistemas y la protección de la biodiversidad.
Rivadeneyra Villarreal destacó que, a nivel mundial, las mujeres indígenas representan aproximadamente el 50% de la población indígena y son responsables de preservar más del 80% de la biodiversidad del planeta, gracias a su participación directa en la gestión de recursos naturales, la producción de alimentos y la transmisión intergeneracional de saberes. “Sin ellas, sería imposible entender la relación armónica que aún sobrevive entre comunidades humanas y la naturaleza”, puntualizó.
Explicó que, con el nuevo modelo de Nación sustentado en la Cuarta Transformación, se han implementado nuevas acciones públicas para impulsar el desarrollo con justicia social; sin embargo, reconoció que todavía falta un trecho importante por recorrer. “Es fundamental brindar más y mejores oportunidades para que las mujeres indígenas puedan proteger sus conocimientos ancestrales y su cosmovisión, porque en ellos radica una riqueza invaluable para la identidad cultural y la sustentabilidad ambiental del país”, señaló.
La dirigente petista reiteró que las Mujeres Petistas estarán trabajando de manera continua y decidida para garantizar, desde cualquier trinchera, el respeto y cumplimiento de los derechos de las mujeres indígenas, así como su participación plena en la toma de decisiones comunitarias y políticas. Esto, dijo, implica también garantizar el acceso a educación, salud, justicia y medios para fortalecer su autonomía económica y cultural.
Finalmente, Angélica Rivadeneyra subrayó que el Partido del Trabajo mantiene un compromiso histórico con las causas de los pueblos originarios, y que en el Estado de México se redoblarán los esfuerzos para que las voces de las mujeres indígenas se escuchen y se respeten. “Fortalecer a las mujeres indígenas no es un acto de caridad, es un acto de justicia y de reconocimiento a su papel protagónico en la vida cultural, social, económica y ambiental del país y del mundo”, concluyó.


