El Diputado Federal Ricardo Mejía Berdeja, en representación del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (PT), alzó la voz en el Congreso de la Unión para exigir que se regule y se vuelva obligatoria la asistencia de los legisladores a todas las sesiones ordinarias y extraordinarias, con excepción de las faltas justificadas por causa mayor. Esta iniciativa, señaló, busca devolverles dignidad y responsabilidad al ejercicio legislativo, garantizando que quienes han sido electos por el voto ciudadano cumplan cabalmente con su mandato y con la confianza del pueblo.
Mejía Berdeja sostuvo que la presencia activa de los diputados en el recinto parlamentario es una obligación moral, legal y política, que debe asumirse con seriedad. “Los diputados tenemos que estar en el recinto parlamentario, dar el debate de manera presencial y cumplir con nuestras obligaciones en el pleno y en las comisiones”, enfatizó durante su intervención.
El legislador coahuilense señaló que la ausencia reiterada de algunos representantes populares ha generado un clima de desconfianza y desencanto en la ciudadanía, que observa cómo los compromisos de campaña se diluyen entre excusas y ausencias. Por ello, insistió en que la rendición de cuentas no debe limitarse a los informes anuales, sino demostrarse cada día en el trabajo legislativo.
De acuerdo con Ricardo Mejía Berdeja, la función parlamentaria no puede concebirse como un espacio para la simulación o el ausentismo. “Cada curul vacía representa una voz ciudadana que se apaga, un distrito sin defensa, un pueblo sin representación”, expresó. Para el diputado del PT, asistir a las sesiones y participar activamente en el debate público no es una cortesía ni un favor al electorado, sino la esencia del mandato popular.
En este sentido, subrayó que el salario, los recursos y la confianza depositada en cada legislador deben corresponderse con trabajo, compromiso y presencia real. “A cada diputado se le paga para legislar, no para aparecer de vez en cuando. Sin importar el color de su bancada o el partido que los respalde, todos servimos al mismo pueblo: al de los mexicanos”, recalcó.
El planteamiento del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo busca establecer un marco reglamentario más estricto para la asistencia legislativa. Este incluiría sanciones progresivas, que van desde la suspensión temporal de dietas hasta la pérdida de comisiones, en caso de ausencias injustificadas.
La propuesta también contempla que las inasistencias sean transparentadas públicamente, de manera que la ciudadanía tenga acceso a los registros de asistencia y votación de sus representantes. “La transparencia y la rendición de cuentas no deben ser selectivas. Si el pueblo paga el salario de un diputado, tiene derecho a saber si cumple con su trabajo o no”, apuntó Mejía Berdeja.
El Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, del cual Mejía Berdeja forma parte, ha sostenido una postura firme en defensa de la participación efectiva, la ética pública y la cercanía con la ciudadanía. Bajo esta línea, el legislador coahuilense recordó que la política debe entenderse como una vocación de servicio y no como un privilegio.
“El pueblo merece representantes presentes, no ausentes. Servir con presencia, con palabra y con garra es el mínimo compromiso que un diputado debe tener con su gente”, subrayó.
El planteamiento del PT se da en un contexto nacional donde la falta de asistencia a las sesiones legislativas ha sido una práctica recurrente en diversas bancadas, afectando la productividad y la legitimidad del Congreso. En muchas ocasiones, las ausencias han provocado incluso la cancelación de sesiones por falta de quórum, obstaculizando la aprobación de leyes urgentes para el desarrollo del país.
Ricardo Mejía Berdeja sostuvo que la modernización de la vida política mexicana debe incluir una nueva ética de responsabilidad, donde los legisladores sean ejemplo de puntualidad, compromiso y trabajo. “No podemos exigirle al pueblo sacrificio y disciplina si en el Congreso no somos capaces de cumplir con lo que juramos hacer”, afirmó.
El diputado federal reiteró que la asistencia obligatoria no es un castigo, sino una medida de justicia y congruencia. “Los ciudadanos cumplen con su jornada laboral todos los días, sin excusas. Quien representa al pueblo debe hacer lo mismo. La confianza no se gana con discursos, se gana con presencia”, dijo.
El Partido del Trabajo, a través de su grupo parlamentario, buscará promover una reforma reglamentaria y legislativa que garantice que cada diputado federal y local esté obligado a participar presencialmente en el Congreso, salvo casos de fuerza mayor debidamente acreditados.
Asimismo, Mejía Berdeja insistió en que la vida democrática requiere representantes visibles y activos, no figuras decorativas. “El Congreso no es un espacio para la ausencia ni para la simulación. Quien aspire a representar al pueblo debe hacerlo de frente, con voz, con trabajo y con resultados”, añadió.
La postura del diputado federal Ricardo Mejía Berdeja y del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo reafirma una visión clara: la política debe ser sinónimo de responsabilidad, presencia y compromiso real. En un momento en que la confianza ciudadana en las instituciones se pone a prueba, la exigencia de asistencia obligatoria a las sesiones legislativas representa un paso firme hacia una democracia más transparente, participativa y honesta.
“Servir al pueblo no se trata de aparecer en la foto ni de figurar en el discurso. Se trata de estar, de debatir y de defender con garra las causas del pueblo”, concluyó Mejía Berdeja.
El llamado está hecho: presencia y trabajo en el Congreso, porque la ausencia también es una forma de traición al mandato popular.




