PT Endurece la Ley Contra la Extorsión.
Se aprobó una reforma histórica contra uno de los delitos que más lastiman a las familias mexicanas: la extorsión. Con el liderazgo del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (PT) y el empuje técnico del diputado federal Ricardo Mejía Berdeja, la nueva Ley Anti Extorsión establece penas que van de 25 a 40 años de prisión, Blindan a las Familias yop posicionando a México con uno de los marcos punitivos más severos del continente frente a este crimen en expansión.
El PT defendió esta iniciativa con argumentos claros: la extorsión no es un delito menor ni aislado. Es una práctica que afecta comercios, destruye economías familiares, paraliza inversiones, rompe el tejido social y coloca a ciudadanos en una constante situación de miedo. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, los reportes de extorsión han tenido incrementos sostenidos en los últimos años, especialmente en modalidades de cobro de piso, amenazas telefónicas y extorsiones virtuales.n
En ese contexto, el diputado Ricardo Mejía Berdeja, reconocido por su trayectoria en temas de seguridad y combate al crimen, tomó la palabra desde el pleno para remarcar que esta reforma no solo busca castigar, sino proteger. “La extorsión fractura la vida de miles de familias. No podíamos seguir permitiendo que los delincuentes operaran con impunidad, desde la calle o incluso desde los propios centros penitenciarios. Hoy el Estado mexicano responde con firmeza y responsabilidad”, señaló.
- La nueva ley amplía las conductas consideradas como extorsión, integrando modalidades asociadas a herramientas digitales, redes sociales y plataformas de mensajería, así como el uso de perfiles falsos o amenazas provenientes de dispositivos electrónicos. Con ello, el PT subrayó que el marco normativo se actualiza a la realidad del delito, que ha evolucionado significativamente en los últimos cinco años.
Entre los avances de la reforma destaca la clasificación agravada del delito cuando las víctimas sean mujeres, adultos mayores, personas con discapacidad, comerciantes y trabajadores del transporte público, sectores que concentran una proporción significativa de denuncias y reportes ciudadanos. También se endurecen las penas cuando la extorsión se comete desde un centro penitenciario, una práctica que representa más del 40 por ciento de las denuncias a nivel nacional.
El trabajo del Grupo Parlamentario del PT se distinguió durante las mesas técnicas al insistir en que la ley debía ser integral y no únicamente punitiva. Por ello, la reforma incluye lineamientos para fortalecer la coordinación entre fiscalías, áreas de inteligencia estatal, autoridades penitenciarias y gobiernos locales. El objetivo es romper la cadena operativa de la extorsión desde sus orígenes, incluyendo a quienes facilitan, encubren o permiten su operación.
Ricardo Mejía Berdeja sostuvo que esta reforma envía un mensaje directo a los grupos criminales: “El Estado mexicano no se doblará frente a quienes lucran con el miedo. La extorsión no será tolerada, ni minimizada, ni negociada”. Afirmó además que el PT seguirá impulsando reformas que protejan a las familias trabajadoras y refuercen la seguridad sin recurrir a discursos de mano dura vacíos o estrategias que ya demostraron su fracaso en sexenios anteriores.
El PT celebró que esta iniciativa haya sido aprobada con amplio respaldo legislativo, señalando que es un ejemplo de que cuando se anteponen los intereses de la ciudadanía, el Congreso puede actuar con responsabilidad y visión de futuro. La bancada añadió que el siguiente paso será vigilar que los gobiernos estatales implementen correctamente la reforma, capaciten a sus ministerios públicos y fortalezcan el área de persecución del delito.
La nueva Ley Anti Extorsión representa un avance sustancial para México, que hoy cuenta con una herramienta jurídica sólida para enfrentar un delito que creció al amparo de la impunidad. Para el PT y para Ricardo Mejía Berdeja, este es un compromiso cumplido: legislar para proteger, legislar para transformar, legislar para que ninguna familia tenga que vivir bajo amenaza.
Con la aprobación de esta reforma, México envía un mensaje claro: ninguna persona, ningún comercio y ninguna familia debe vivir condicionada por el miedo. El Partido del Trabajo y el diputado Ricardo Mejía Berdeja demostraron, una vez más, que la seguridad y la justicia social pueden caminar juntas cuando se legisla con visión, compromiso y responsabilidad. Esta Ley Anti Extorsión no es solo un cambio en el Código Penal; es un paso firme hacia un país donde la gente pueda trabajar, crecer y vivir sin amenazas.
El PT reiteró que seguirá impulsando reformas que protejan a los sectores más vulnerables y que fortalezcan el estado de derecho. Porque garantizar la tranquilidad de las y los mexicanos no es una promesa: es una tarea permanentemente.



