En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora hoy 25 de noviembre (25N), el Partido del Trabajo en Colima hizo un llamado firme a reconocer y enfrentar una de las heridas sociales más profundas y persistentes: la violencia contra las mujeres.
Durante su intervención en la rueda de prensa de esta semana, Elizabet Mendoza Castañeda, integrante de la Comisión Coordinadora Estatal del PT, remarcó la importancia de tomar acción desde lo personal, lo comunitario y lo político para erradicar todas las formas de violencia de género.
25N: memoria, dignidad y un llamado a la responsabilidad colectiva
“Hoy queremos hablar de una fecha, pero sobre todo queremos reconocer una herida que compartimos como sociedad”, expresó Mendoza Castañeda al inicio de su intervención. Subrayó que el 25N no debe verse como una conmemoración simbólica, sino como un recordatorio urgente de la responsabilidad que todas y todos tenemos en la eliminación de las violencias que afectan diariamente a miles de mujeres.
Este día fue proclamado oficialmente por la ONU en 1999, en honor a Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, tres mujeres dominicanas asesinadas en 1960 por enfrentar la dictadura de Rafael Trujillo. Sus vidas, señaló, representan la valentía que inspira movimientos enteros y la convicción de que la resistencia organizada puede transformar realidades injustas.
Una militancia desde la convicción y el compromiso con la igualdad
Mendoza Castañeda compartió que, cada 25 de noviembre, esta fecha “le toca el corazón”, pues le recuerda las razones que la llevaron a elegir el camino de la militancia política y social. Explicó que fue precisamente esa convicción —la de transformar realidades que lastiman y vulneran a las mujeres— lo que la llevó a integrarse al Partido del Trabajo.
“Soy militante del PT porque aquí encontré un espacio donde la lucha por la equidad de género no es un discurso, sino una causa”, afirmó. Destacó que el PT reconoce la violencia contra las mujeres como un problema público y estructural, no como un asunto privado que deba ocultarse o normalizarse.
Asimismo, señaló que en el partido ha encontrado un espacio donde la dignidad humana es un principio irrenunciable y donde la participación de las mujeres no solo es bienvenida, sino necesaria para la transformación social.
Militar para cambiar realidades: organización, acciones y transformación
A lo largo de su intervención, Mendoza Castañeda enfatizó que militar en el PT ha sido, para ella, un proceso de crecimiento personal, político y comunitario. “Militar no significa seguir órdenes; militar significa construir, de la mano de otras personas, un país donde vivir sin miedo sea un derecho para todas y todos”, indicó.
Recordó que, desde la organización social y política, es posible impulsar acciones reales para combatir la violencia:
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programas de atención y prevención,
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leyes y políticas públicas con perspectiva de género,
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espacios seguros para mujeres,
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procesos de formación política y comunitaria,
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acompañamiento para quienes enfrentan situaciones de violencia.
Estas herramientas, afirmó, permiten cambiar realidades concretas y brindar alternativas a quienes antes no tenían opciones ni apoyo.
25N: la violencia no es inevitable; es una injusticia que debe terminar
En un mensaje contundente, Mendoza Castañeda declaró que “la violencia contra las mujeres no es normal, no es inevitable y no es un destino”. Aseguró que es una injusticia que puede y debe erradicarse mediante la participación activa de todas las personas, desde sus hogares, escuelas, centros de trabajo, comunidades y espacios públicos.
“El camino es largo, pero avanzamos más cuando dejamos de ser espectadores y decidimos convertirnos en protagonistas del cambio”, afirmó.
Invitación a las juventudes y a las mujeres de Colima
Finalmente, hizo un llamado abierto a la ciudadanía, especialmente a las juventudes y a las mujeres de Colima, a sumar su voz y su fuerza al PT. Invitó a integrarse a un movimiento que construye, acompaña y transforma desde las causas más profundas que afectan a la población.
“Cuando caminamos juntas y juntos, sí es posible cambiar la vida de nuestra gente”, resaltó.
Mendoza Castañeda cerró su mensaje convocando a honrar la vida de quienes han resistido y luchado contra la violencia, utilizando la participación política, la organización social y la militancia como herramientas reales de transformación.


