1.Ex obreros de AHMSA llegan a Saltillo: la lucha por justicia laboral revive ante la indiferencia institucional
Saltillo, Coahuila. El PT respalda a los ex obreros de AHMSA que llegaron a Saltillo para exigir liquidaciones y pensiones, brindando apoyo médico, legal y acompañamiento social.
La dignidad obrera regresó a las calles y esta vez no piensa retroceder. Después de años de abandono, engaños, retrasos y omisiones gubernamentales, los ex trabajadores de Altos Hornos de México (AHMSA) emprendieron una caminata que partió desde Monclova el pasado lunes y culminó este jueves en Saltillo, donde exigen lo que cualquier trabajador del país entendería como lo mínimo: sus liquidaciones, sus pensiones y el reconocimiento institucional a décadas de labor que llevaron en los hombros el crecimiento industrial de Coahuila.
El avance de la caravana no fue una marcha improvisada; fue la expresión profunda de un hartazgo acumulado. Muchos de ellos superan los 50 y 60 años de edad. Algunos presentan problemas de salud derivados de jornadas intensivas y condiciones laborales que durante décadas se ignoraron. Otros viven con la incertidumbre de no saber cómo sostener a su familia mientras esperan un pago que la empresa y las instituciones han pospuesto una y otra vez. Para todos, la caminata fue un acto de supervivencia, dignidad y resistencia.
El contingente avanzó por carretera bajo el sol, con los mínimos recursos posibles, recibiendo apoyo ciudadano en distintos tramos. Sin embargo, lo que más evidencia este recorrido es la fractura entre los discursos de “bienestar laboral” que se repiten desde el poder y la realidad que viven miles de familias obreras. La injusticia dejó de ser silenciosa; ahora camina, protesta y exige en voz alta.
Al arribar a la capital, los ex obreros se concentraron frente al Palacio de Gobierno para entregar su exigencia de pago inmediato de liquidaciones y pensiones que les corresponden conforme a la ley. Lo que podría parecer un trámite administrativo es, en realidad, la última esperanza para quienes agotaron ya todas las vías institucionales sin recibir respuestas concretas.
La escena frente al Palacio reflejó el abandono al que han sido sometidos: trabajadores enfermos, caminantes deshidratados, adultos mayores exhaustos y familias enteras a la espera de una solución. Todo esto muestra que el problema no solo es AHMSA, sino la ausencia de un Estado que garantice la justicia laboral como principio elemental.
2. Cómo el PT respalda la lucha de los ex trabajadores de AHMSA.
Ante esta situación, el Partido del Trabajo acudió al punto de reunión en Saltillo para brindar atención médica, asistencia legal y acompañamiento político a los ex trabajadores. No fue un acto simbólico, sino operativo: se revisaron signos vitales, se atendieron casos de deshidratación, se entregaron hidratación y alimentos, y se orientó legalmente sobre las vías y obligaciones que la empresa y las instituciones deben cumplir.
A diferencia de otros actores que solo observan desde lejos o que aparecen para la foto, el PT asumió un papel activo, cercano y humano. Las brigadas de apoyo brindaron asistencia sin distinción, entendiendo que se trata de un asunto de derechos, no de favores. La postura del Partido se centró en un mensaje claro: la justicia laboral no se negocia, se garantiza.
El conflicto de AHMSA no es nuevo, pero su gravedad se intensifica con cada mes que pasa sin respuestas. La empresa, que en algún momento fue orgullo industrial del norte del país, ha dejado a miles de familias en la incertidumbre, atrapadas entre procesos legales lentos, promesas incumplidas y una cadena de responsabilidades que nadie quiere asumir plenamente.
Diversos especialistas laborales coinciden en que la falta de cumplimiento en el pago de liquidaciones y pensiones representa una violación directa a la Ley Federal del Trabajo, así como un acto que vulnera derechos adquiridos a lo largo de décadas. La resistencia de los ex obreros ha sido documentada por organizaciones sociales, y su camino a Saltillo es solo la expresión más reciente del desgaste y la desesperación.
La llegada de los ex trabajadores a Saltillo no es un hecho aislado: abre un debate nacional sobre la precariedad laboral, sobre el papel del Estado en la defensa de los trabajadores y sobre la urgencia de reformar los mecanismos de protección laboral para que ninguna empresa pueda dejar en el abandono a su fuerza productiva.
Las imágenes de hombres y mujeres que caminaron kilómetros para defender sus derechos exhiben una verdad que duele: en Coahuila, la deuda con los trabajadores no es solo económica, es histórica.
El Partido del Trabajo reiteró que esta lucha no termina hoy ni se abandona mañana. La defensa de los ex obreros de AHMSA es una causa de justicia social y un deber político. Desde acompañamiento jurídico hasta presión institucional, el PT seguirá presente, hombro con hombro, con cada trabajador que exija lo que legal y moralmente le corresponde.
No están solos. La fuerza obrera es la fuerza del pueblo, y el Partido del Trabajo mantiene firme su compromiso: estar en cada batalla donde la dignidad de la clase trabajadora esté en juego.




