Antonio Flores, Diputado Local reiteró su compromiso con la transparencia contra la violencia, condenando cualquier forma de agresión machista y reafirmando que el respeto a las mujeres es un principio irrenunciable del estado.
Antonio Flores, Diputado Local del Partido del Trabajo en Coahuila emitió un posicionamiento firme en defensa de las mujeres, dejando claro que la transparencia contra la violencia es una responsabilidad política, social y ética que no admite silencios ni ambigüedades. A través de un mensaje claro y contundente, se rechazó cualquier acto de machismo, agresión o abuso de poder ejercido contra mujeres en el estado, ya sea en espacios públicos, privados o digitales. Sostuvo que la violencia digital, física, verbal o psicológica son expresiones del mismo sistema de impunidad que debe ser combatido sin titubeos por instituciones, ciudadanía y actores políticos.
Durante la declaración, la dirigencia resaltó que la protección de las mujeres no puede ser un discurso vacío, sino una política pública permanente basada en la transparencia contra la violencia y en acciones verificables. “En Coahuila decimos fuerte y claro: no más violencia contra la mujer”, se señaló, destacando que ningún funcionario, autoridad o persona con poder debe usar su posición para intimidar, humillar o dañar a una mujer. El mensaje subrayó que en el estado existe una exigencia social creciente para erradicar los comportamientos machistas y garantizar que las instituciones actúen con responsabilidad y sin complicidades.
En este contexto, se reafirmó que cada acto de violencia debe investigarse con rigor y cada agresor debe enfrentar las consecuencias legales correspondientes. El posicionamiento también recordó que la transparencia contra la violencia implica visibilizar, denunciar y acompañar, no encubrir. La dirigencia recordó que muchas manifestaciones de violencia permanecen ocultas por miedo, presiones sociales o dinámicas familiares que desincentivan la denuncia. Por ello, insistió en la importancia de crear espacios seguros, líneas de atención accesibles y redes de apoyo que permitan a las mujeres alzar la voz sin temor a represalias.
En el impacto social, destacó que implementar políticas basadas en transparencia contra la violencia transforma la vida pública, fortalece el tejido social y reduce la impunidad estructural que normaliza las agresiones. La dirigencia enfatizó que este posicionamiento no es un gesto simbólico, sino un compromiso directo con miles de mujeres en Coahuila que enfrentan situaciones de riesgo en sus hogares, centros de trabajo, redes sociales o espacios comunitarios. Reconoció que la violencia contra las mujeres es uno de los problemas más graves del estado y que su combate debe trascender diferencias partidistas para convertirse en una prioridad colectiva.
Asimismo, recordó que la violencia digital es una de las formas de agresión más invisibles pero más dañinas en la actualidad, especialmente entre jóvenes de las generaciones Z y Alfa. Señaló que la transparencia contra la violencia también implica regular espacios digitales, sancionar agresiones cometidas en redes, combatir la difusión no consentida de imágenes y prevenir campañas de desprestigio utilizadas como arma de control o intimidación. “El que se mete con una mujer, se mete con todo el estado de Coahuila”, se afirmó, dejando claro que no se tolerará la normalización de ningún tipo de violencia.
En su análisis político, subrayó que la defensa de las mujeres es una responsabilidad pública que no puede ser negociada ni utilizada con fines partidistas. Señaló que la violencia machista se combate con leyes claras, instituciones confiables y políticas de prevención sostenidas, no con discursos de ocasión. Se hizo un llamado a todas las instituciones a actuar con la misma firmeza, recordando que la transparencia contra la violencia exige coherencia, vigilancia y compromiso real. También remarcó que las generaciones jóvenes exigen gobiernos valientes, capaces de poner límites y proteger derechos, no estructuras indiferentes ante las agresiones.
Se reiteró que su postura es irrevocable: en Coahuila, a las mujeres se les respeta, se les escucha y se les defiende. “Mientras yo esté aquí, voy a seguir levantando la voz por ellas”, expresó la dirigencia, reafirmando que la lucha contra la violencia es una causa permanente que no se abandona bajo ninguna circunstancia. Se insistió en que el respeto a las mujeres es un indicador fundamental de la salud democrática y moral de una sociedad, por lo que la vigilancia ciudadana y la acción institucional deben mantenerse activas.
“En Coahuila no habrá silencio frente a la violencia. Cuando una mujer alza la voz, nos levantamos todos. La transparencia contra la violencia es nuestro camino y nuestra obligación. Aquí, quien lastima a una mujer se enfrenta a todo el estado.” Finalizo.



Durante la declaración, la dirigencia resaltó que la protección de las mujeres no puede ser un discurso vacío, sino una política pública permanente basada en la transparencia contra la violencia y en acciones verificables. “En Coahuila decimos fuerte y claro: no más violencia contra la mujer”, se señaló, destacando que ningún funcionario, autoridad o persona con poder debe usar su posición para intimidar, humillar o dañar a una mujer. El mensaje subrayó que en el estado existe una exigencia social creciente para erradicar los comportamientos machistas y garantizar que las instituciones actúen con responsabilidad y sin complicidades.