Angélica Rivadeneyra condena que continúen autorizándose fraccionamientos pese a la grave crisis de agua y servicios en el municipio.
Estado de México, 12 de febrero de 2026.- La integrante de la Comisión Ejecutiva Nacional del Partido del Trabajo, Angélica Rivadeneyra Villarreal, condenó que en Naucalpan no exista un solo intento serio por detener la construcción de nuevos fraccionamientos, a pesar de que el municipio enfrenta un problema grave de abasto de agua y una creciente precarización de los servicios públicos básicos. Señaló que el crecimiento inmobiliario desmesurado está profundizando una crisis que afecta directamente a miles de familias.
Rivadeneyra subrayó que resulta inadmisible que, mientras colonias enteras pasan semanas e incluso meses sin recibir agua potable y deben gestionar pipas para cubrir una necesidad elemental, se continúe autorizando desarrollos habitacionales sin una planeación integral que garantice el acceso equitativo a los servicios.
“No es posible que se privilegien intereses económicos por encima del derecho humano al agua”, enfatizó.
La dirigente petista sostuvo que en gobiernos emanados de la Cuarta Transformación no puede permitirse que los intereses de unos cuantos se coloquen por encima de las necesidades de miles de naucalpenses que buscan oportunidades reales para mejorar sus condiciones de vida. Recordó que garantizar servicios como el agua potable no es un favor político, sino una obligación constitucional y moral del Estado.
Asimismo, advirtió que la expansión inmobiliaria sin control no solo impacta el suministro de agua, sino también la movilidad, el drenaje, la seguridad y la calidad de vida en general, afectando principalmente a las colonias más vulnerables.
“El desarrollo no puede ser sinónimo de despojo ni de desigualdad; debe ser ordenado, sustentable y con justicia social”, afirmó.
Finalmente, Angélica Rivadeneyra dejó en claro que el Partido del Trabajo en el Estado de México no está en contra del desarrollo inmobiliario; prueba de ello es el respaldo firme e incondicional a la Presidenta de la República y a su programa de vivienda digna para todas y todos. Sin embargo, el PT sí está en contra de cualquier modelo que afecte a las colonias más vulnerables que hoy no reciben agua, pues existe la sospecha fundada de que este recurso podría estarse desviando para abastecer nuevas construcciones que únicamente seguirán lucrando con la necesidad de la población. El desarrollo debe servir al pueblo, no servirse de él.


