El café del pueblo: cercanía social y mensaje político desde Jalisco
En un acto cargado de simbolismo social y político, el diputado federal José Luis Sánchez González encabezó una jornada de cercanía ciudadana en la que regaló café al pueblo de Jalisco a las afueras de Palacio de Gobierno, enviando un mensaje directo sobre la realidad que viven miles de familias trabajadoras en el estado.
La actividad surgió como respuesta a las declaraciones del gobernador Pablo Lemus, quien afirmó que, mediante la tarjeta “Al Estilo Jalisco”, las y los jaliscienses podrían incluso viajar hasta Nueva York para tomar un café. El comentario generó críticas en distintos sectores sociales al considerarse alejado de las condiciones económicas que enfrenta gran parte de la población.

Lejos de responder únicamente con posicionamientos en tribuna o comunicados, el legislador del Partido del Trabajodecidió trasladar el debate al territorio, con una acción concreta: compartir café gratuito con la ciudadanía.
La escena fue clara y poderosa. Tazas humeantes de café 100% mexicano fueron entregadas a trabajadoras, trabajadores, comerciantes, adultos mayores y jóvenes que transitaban por la zona. Más que una bebida, el gesto representó un mensaje de dignidad, respeto y reconocimiento al esfuerzo cotidiano del pueblo.
Sánchez González subrayó que el café que se produce en México es fruto del trabajo de campesinas y campesinos que sostienen una cadena productiva histórica, muchas veces invisibilizada. Regalando café nacional, dijo, también se reivindica el valor del campo mexicano y la soberanía productiva.
El diputado federal enfatizó que la política debe ejercerse con sensibilidad social y conocimiento de la realidad. Señaló que mientras algunas visiones hablan de viajes al extranjero como símbolo de bienestar, la verdadera prioridad debe ser que las familias tengan acceso a lo básico: empleo digno, alimentación, salud y estabilidad económica.

La jornada no solo fue bien recibida por la ciudadanía, sino que abrió un espacio de diálogo directo. Personas se acercaron no solo por el café, sino para expresar inquietudes, compartir problemáticas y reconocer la presencia de un representante popular en territorio.
Este tipo de acciones, afirmó el legislador, forman parte de una visión política donde la cercanía no es estrategia electoral, sino convicción ideológica. Para el Partido del Trabajo, agregó, gobernar y legislar implica caminar con el pueblo, escucharle y responder con hechos.
El mensaje central fue contundente: el café es del pueblo, no de privilegios. No como consigna vacía, sino como recordatorio de que la política debe construirse desde abajo, con empatía y responsabilidad social.
Así, entre aromas de café mexicano y diálogo ciudadano, la jornada encabezada por José Luis Sánchez González se convirtió en un acto de contraste político: de un lado, discursos aspiracionales; del otro, acciones tangibles con la gente.
Porque cuando el poder se ejerce con cercanía, incluso una taza de café puede convertirse en símbolo de dignidad social.


