- PT Estado de México lleva a cabo el Curso “Mujeres en el ejercicio de sus derechos políticos»
- Angélica Rivadeneyra Villarreal, especialista en derechos humanos; e Ixchel Yglesias González-Báez, experta en temas de trata de personas, llaman a abandonar el silencio, alcanzar el poder y mantenerlo
Capulhuac, Estado de México; 08 de marzo de 2026.- Luego de sostener que más del 60% de mujeres que intervienen en el ámbito político en el Estado de México no tienen confianza en sus partidos para denunciar la violencia política en razón de género; que 90% en el ejercicio público se sienten violentadas sicológicamente y que la persistencia patriarcal y machista institucional es un obstáculo para generar confianza y no propicia la denuncia libre de represalias, Angélica Rivadeneyra Villarreal, especialista en derechos humanos; e Ixchel Yglesias González-Báez, experta en temas de trata de personas y prostitución forzada, coincidieron en que las mujeres deben salir de la sombra en la que las han colocado los hombres, y hacer realidad el discurso de igualdad porque las violencias en todas sus formas, persisten.
Durante el curso “Mujeres en el ejercicio de sus derechos políticos”, organizado por el Partido del Trabajo (PT) en el Estado de México en el marco del Día Internacional de la Mujer, al que asistieron diputadas, regidoras, regidores, militantes, representantes y liderazgos de municipios mexiquenses, las ponentes dieron a conocer que un estudio que llevaron a cabo en la entidad – junto con Óscar Montiel – reveló que no solo los partidos políticos deben abandonar las resistencias que mantienen para que ellas accedan a espacios de decisión y poder, sino también la sociedad misma para dejar la crítica que exhibe y culpa a las que se atreven a levantar la voz.
En el evento, el Comisionado Político del PT en el Estado de México, y diputado federal, Reginaldo Sandoval Flores, lamentó que en México siga arraigada la violencia contra mujeres y niñas; ante ello, destacó, se requiere organización y unión para este fenómeno que afecta a las mexiquenses.
Recordó que las estadísticas muestran incongruencia porque mientras en el nivel educativo hay más mujeres que egresan, en el campo laboral son los hombres quienes encuentran más y mejores espacios y en el ejercicio hay salarios desiguales, aunque hagan las mismas funciones. El también coordinador de la fracción parlamentaria en el Congreso Federal exhortó a reforzar los logros obtenidos hasta ahora bajo la ruta de la organización y la unidad, y mejorar las condiciones económicas, políticas y sociales
En su intervención, Angélica Rivadeneyra Villarreal, especialista en género, docente y pionera en metodologías interculturales para la defensa de derechos humanos, sostuvo que los momentos de rabia por los que pasan las mujeres son derivados de la violencia y la discriminación, y se han transformada en acción y lucha aunque siguen sin ser entendidos.
Sin mujeres, sostuvo, no puede existir una democracia real, pero “la transformación del mundo también tiene que ser de los hombres”. Lamentó que las luchadoras sociales sean criminalizadas pese a que hay una rabia legitima; y que en el mundo solo existan nueve mandatarias, además de que pese a los avances en el marco legal y normativo, no termine la discriminación o la desigualdad.
Exhortó a ayudar a que más mujeres lleguen a espacios de toma de decisión, a no solo luchar por el poder sino mantenerlo y retenerlo, pero considerar que ser lideresas requiere identificar seis dimensiones de los obstáculos: institucionales, culturales, socio-familiares, experiencia política, subjetividades femeninas e insolidaridad de género. Para enfrentarlos, se requiere persistencia autonomía, sororidad, estrategias y transformación.
Destacó que derivado de un estudio con Ixchel Yglesias González-Báez y Óscar Montiel, los hallazgos fueron reveladores. Por ejemplo, en el servicio público, 90% en el área de seguridad son hombres, y ocupan 80% de los espacios en infraestructura y obra pública “porque no nos creen capaces”. En contraparte, las mujeres son asignadas a comisiones o áreas orientadas a igualdad de género o de derechos humanos.
Por su lado, Yglesias González-Báez, afirmó que, pese a que se ha enfatizado la frase de que “llegamos todas, en realidad no”, porque persiste no solo la violencia institucional, sino aquella generada entre la misma sociedad, dijo.
La muerte por feminicidio, expuso, es el Estado por su omisión que contribuye a la reproducción de la violencia, su respuesta ha sido silenciarla. Refirió que en la entidad, datos del INEGI exponen que 78.7% de las mujeres de 15 años en adelante han sufrido violencia; en 2023, había nueve violaciones diarias y en 2025, los datos oficiales exponían 55 carpetas de investigación abiertas por feminicidio, “pero cuántos casos ni siquiera llegan a carpeta o no hay denuncia”.
No se denuncia, añadió, porque hacerlo genera miedo y vergüenza, y cuando se quiere apoyar “muchas veces lo hacemos cuestionando” ya que la responsabilidad se pone en ellas cuando lo que se requiere es construir redes, saber dónde acudir, saber que se puede contar con abogado, que se puede pedir permiso en el trabajo, tener recursos, hacer acompañamiento integral, “alguien que acompañe cuando se tambalee la afectada”.
En el espacio político, añadió, mujeres que pueden aspirar a cargos públicos son atacadas por la apariencia física, por cómo se visten, cómo se ven, la edad y la medición de sus capacidades. “Muchas que entran al campo político deciden no tener familia, y eso es grave porque tener familia implica que tu trabajo no será compatible, eso no se cuestionan los hombres y es muestra de la desigualdad”.
Se refirió también a aquellas que defienden su territorio alejadas de temas partidistas, sino como parte de colectivos que hacen investigaciones y se enfrentan a ataques en los que son catalogadas como “chismosas o que inventan datos” y deben blindarse con datos científicas para librarse agresiones a nivel comunitario. Pero también está la agresión a nivel corporativo, en donde las empresas violentan cuando colectivos feministas van contra sus intereses. Se llega al grado de señalarlas como las culpables por organizarse políticamente.
En general, destacó, se van construyendo chivos expiatorios ante fenómenos sociales y se construye una culpable por excelencia: las mujeres. “Si hay denuncia, eres conflictiva, chismosa, hay castigos socialmente construidos, vienen una serie de etiquetas”.
La especialista y perito sostuvo que el silencio ayuda a sostener un sistema de dominación y es una de las mejores armas. Invitó a “dejar de exhibir y culpar a quien se atreve a hablar”; entender que las presiones se vinculan, por ejemplo, para que el acceso a la justicia se convierta en tortura y ellas mejor desistan.
En el evento estuvieron presentes la diputada federal Diana Castillo Gabino; y las diputadas locales Yareli Anaí Esparza Acevedo, Sara Ramírez de la O y Sofía Martínez Molina, quienes coincidieron en reconocer los avances logrados por las mujeres y que gracias a las luchas feministas, hoy México cuenta con una Presidenta y el Estado de México con una gobernadora.
Asistieron además la alcaldesa de Villa del Carbón, Ofelia Sandoval; el alcalde de Axapusco, Melitón Cid García; la regidora petista del municipio anfitrión, Tania Villamares,, y regidores de otras demarcaciones; también militancia y público en general de Almoloya del Rio, Naucalpan, Ocoyoacac, Nicolás Romero, Xalatlaco, Tepetlaoxtoc, San Felipe del Progreso, Acolman, Otumba, Huixquilucan, Otzolotepec, El Oro, Toluca, Zumpango, Tecámac, San Mateo Atenco, Jiquipilco, Chiconcuac, Rayón, Atenco, Metepec y Lerma, entre otros.


