En tiempos donde el desarrollo suele enfrentarse con la preservación, hay decisiones que marcan la diferencia entre el abandono y la responsabilidad histórica. La reciente mesa de trabajo y diálogo sobre el “Patrimonio Natural y Cultural de Guachimontones”, encabezada por el diputado local del Partido del Trabajo, Sergio Martín, es una muestra clara de que sí es posible legislar con visión, sensibilidad y compromiso.}

Desde el Congreso de Jalisco, Sergio Martín no solo convocó a especialistas, autoridades y actores clave; construyó un espacio real de diálogo donde convergen la academia, las instituciones ambientales y la sociedad civil. No se trató de un acto protocolario, sino de un ejercicio serio orientado a generar soluciones.
La presencia de representantes de organismos como PROFEPA, la Comisión Estatal del Agua, el Organismo de Cuenca Lerma Santiago, así como especialistas universitarios y promotores culturales de la región de Teuchitlán, confirma que cuando hay liderazgo, las voluntades se alinean.
Guachimontones no es solo un sitio arqueológico: es identidad, historia viva y patrimonio de todos. Sin embargo, también enfrenta riesgos derivados del crecimiento urbano, la presión ambiental y la falta de políticas integrales que garanticen su conservación.
Ahí es donde cobra relevancia el papel del diputado Sergio Martín. Su apuesta no es menor: impulsar políticas públicas que protejan este legado, pero también que permitan un desarrollo sostenible para las comunidades que lo rodean.

En un contexto donde muchas veces la política se queda en el discurso, este tipo de ejercicios evidencian una forma distinta de hacer las cosas: escuchar, articular y proponer. Sergio Martín entiende que el futuro de Jalisco no puede construirse sin cuidar su pasado.
El reto es grande, pero también lo es la oportunidad. Convertir a Guachimontones en un modelo de protección integral —donde converjan cultura, medio ambiente y desarrollo regional— requiere voluntad política, y hoy esa voluntad empieza a tomar forma desde el Congreso.
En el Partido del Trabajo, estas acciones reflejan una convicción clara: gobernar y legislar no es administrar inercias, es transformar realidades.
Porque defender nuestro patrimonio no es mirar al pasado, es garantizar el futuro. Y en esa ruta, Sergio Martín está marcando el camino.


