En el contexto del debate nacional en torno al denominado Plan B, el diputado José Luis Sánchez González fijó una postura firme y contundente en defensa del origen y sentido de la democracia en México, subrayando que ésta no es producto de concesiones del poder, sino resultado de una larga lucha histórica encabezada por el pueblo mexicano.
Durante su intervención, el legislador hizo un reconocimiento a las generaciones que, a lo largo de décadas, enfrentaron abusos, resistieron prácticas autoritarias y trabajaron incansablemente por la construcción de un sistema electoral más justo, transparente y confiable. Señaló que gracias a esa lucha hoy existen condiciones que permiten la libre expresión de la voluntad popular en las urnas, lo cual representa uno de los mayores avances democráticos del país.

En este sentido, destacó que cualquier reforma debe partir del respeto a esa historia, pero también de la responsabilidad de seguir perfeccionando las instituciones para que respondan verdaderamente a los intereses de la ciudadanía. Bajo esta premisa, defendió el contenido del Plan B, afirmando que su propósito central es erradicar excesos, privilegios y prácticas burocráticas que durante años han alejado a las instituciones de su función esencial: servir al pueblo.
El diputado enfatizó que la transformación del país exige instituciones más austeras, eficientes y cercanas a la gente, donde el uso de los recursos públicos esté plenamente justificado y orientado al bienestar social. Reiteró que no puede haber democracia plena mientras persistan estructuras costosas y alejadas de la realidad de millones de mexicanas y mexicanos.
Asimismo, subrayó que uno de los avances más relevantes que deben consolidarse en esta nueva etapa es el fortalecimiento de la paridad de género y la ampliación de derechos. Señaló que la inclusión efectiva de las mujeres en todos los espacios de toma de decisiones no solo es una deuda histórica, sino una condición indispensable para construir una vida pública más equitativa, representativa y justa.
Finalmente, el legislador hizo un llamado a mantener el rumbo de la transformación democrática, con una visión que ponga en el centro al pueblo, sus derechos y su dignidad. Afirmó que el momento que vive México exige compromiso, memoria histórica y voluntad política para seguir avanzando hacia un país más justo, incluyente y verdaderamente democrático.


