El Partido del Trabajo rechaza categóricamente las múltiples irregularidades, actos de intimidación y el uso indebido de tecnología registrados durante la jornada electoral del pasado domingo en Coahuila, y manifiesta su profunda preocupación por lo ocurrido.
El avance democrático que ha vivido nuestro país en los últimos años se ve opacado por un proceso electoral plagado de mecanismos clientelares operados por el PRI, los cuales atentan directamente contra la libertad del sufragio de las y los coahuilenses.
Para el PT resulta inverosímil que el oficialismo estatal se haya llevado «carro completo». Es inusual que una sola fuerza política se adjudique la totalidad de los cargos en disputa sin que maniobras de coacción, manipulación y compra de voto hayan alterado de forma artificial la equidad de la contienda.
Este instituto político denuncia públicamente el acoso, la intimidación y la detención ilegal de nuestros representantes por parte de fuerzas de seguridad estatales. Lo anterior, bajo el falso argumento de haber alterado el orden público al señalar uno de los presuntos domicilios donde se realizaban las prácticas denunciadas.
El Partido del Trabajo exige a las autoridades electorales y ministeriales competentes que realicen una investigación exhaustiva, imparcial y a fondo de cada una de las denuncias presentadas. Lo ocurrido ayer en Coahuila sienta un mal precedente para las elecciones de 2027. Es responsabilidad de las instituciones democráticas aplicar la ley sin distinciones y erradicar de cualquier proceso de participación ciudadana las viejas prácticas que tanto daño han hecho a México.
El PT reitera su absoluto respaldo a la militancia que defendió el voto en las urnas y le asegura al pueblo de Coahuila que seguiremos luchando por la vía legal para que se respete la verdadera voluntad del pueblo.


