Frente al rezago educativo en el estado, egresadas comparten cómo el modelo del Partido del Trabajo superó barreras de edad y maternidad para forjar nuevas realidades y cumplir sus objetivos.
COLIMA, COL. — El Partido del Trabajo junto al Dr. Marcos Barajas Yescas, rector de la UJM, enfatizó que su brújula política es «hacer», para transformar la educación en un derecho ejercido y no solo en retórica en el estado y en el país. Durante la sesión, se citaron datos del investigador Juan Carlos Náñez Velasco, quien señala que en Colima, de cada 100 niños que inician la primaria, solo 57 terminan el bachillerato y menos de 30 concluyen la educación superior.
Ante este panorama, el Dr. Marcos destacó el modelo de trayecto académico completo, que inicia en los Centros de Desarrollo Infantil (CENDI) «Tierra y Libertad» y se consolida en la Universidad José Martí (UJM). Este modelo ha permitido que jóvenes que fueron rechazados por el sistema tradicional hoy transformen su entorno, sumando ya 91 generaciones egresadas y más de 4,600 títulos y cédulas entregados
Pilar Gutiérrez: Cuando el «no» se convirtió en un aula de esperanza
Para María del Pilar Gutiérrez Villalvazo, el sueño de ser maestra parecía haberse esfumado antes de empezar. Al intentar ingresar a la escuela normal formadora de docentes, recibió un golpe de realidad: su edad y su condición de madre eran barreras infranqueables para el sistema público tradicional.
“La Universidad José Martí fue la oportunidad que cambió por completo el rumbo de mi vida”, relató Pilar. Su camino no fue sencillo; recordó con viveza los días de prácticas profesionales en Manzanillo, enfrentando traslados agotadores que pusieron a prueba su carácter y capacidad de adaptación. Sin embargo, el punto de quiebre fue la obtención de una beca institucional: “No solo representó un alivio económico, representó la esperanza de demostrarme que los sueños sí pueden alcanzarse cuando alguien cree en ti”.
Hoy, Pilar no solo es licenciada en Educación Preescolar; es un testimonio de excelencia. Tras graduarse, enfrentó el examen de la Secretaría de Educación Pública (SEP) compitiendo contra egresados de escuelas públicas, logrando obtener su plaza en los primeros lugares de la lista de admisión. “Mi historia comenzó el día en que la José Martí me abrió las puertas”, concluyó con orgullo.
Margarita Tenorio: Sanar el dolor y florecer en comunidad
La historia de Margarita Tenorio Escobar comenzó en 2015 con un propósito profundamente personal: estudiar Fisioterapia para aliviar los dolores físicos de sus padres. Aunque ellos fallecieron antes de verla graduarse, Margarita transformó ese duelo en un servicio para otros adultos mayores.
Su paso por la universidad estuvo marcado por la resiliencia. Margarita recordó una institución que, en sus inicios, parecía estar «lejos de todo», pero donde lo más valioso eran los vínculos humanos. Uno de los momentos más emotivos de su relato fue recordar cómo la UJM le permitió asistir a clases con sus dos hijos recién nacidos. “Esa comprensión y empatía marcaron mi vida para siempre; aquí entendieron que detrás de cada estudiante hay una familia y un sueño”, expresó.
El legado de Margarita en la universidad es incluso tangible: ella fue parte de los estudiantes que plantaron los árboles que hoy dan sombra a las nuevas generaciones. Actualmente, es una exitosa emprendedora al frente de «Lotus, terapia física y alternativa», un espacio que le permite equilibrar su vida profesional con la crianza de sus hijos. “La Universidad José Martí no solo me dio una profesión, me regaló un proyecto de vida”, afirmó.
Un modelo de trayecto completo: De la cuna al título
El PT enfatizó que estas historias no son hechos aislados, sino el resultado de un trayecto académico articulado que comienza en los Centros de Desarrollo Infantil (CENDI) «Tierra y Libertad» y culmina en la UJM.
Según datos compartidos por el rector, la Universidad José Martí ha entregado ya 91 generaciones de egresados, sumando más de 4,600 jóvenes con título y cédula profesional. El objetivo del modelo impulsado por el Mtro. Joel Padilla Peña es claro: recibir a los niños en brazos y entregarlos a la sociedad como profesionales íntegros. Como ejemplo final de este impacto, se citó el caso de una madre jornalera en Tecomán, cuya hija hoy forma parte de la cuarta generación de médicos egresados de la institución, un logro que hubiera sido impensable sin este sistema de apoyo social.
Para el Partido del Trabajo, la educación en Colima debe dejar de ser un discurso para convertirse en la palanca real de transformación que permita a los jóvenes ser, en palabras de sus propios liderazgos, «los arquitectos de su propia historia».


