El Partido del Trabajo en Nuevo León, fuerza fundadora de la Cuarta Transformación, se dirige con respeto, pero con firmeza hacia nuestros compañeros de coalición.
Este lunes 29 de junio, en periodo extraordinario, el Congreso de Nuevo León votará la segunda vuelta de una reforma cuyo objetivo es bajar la edad para ser gobernador de 30 a 28 años, y para ser diputado local y presidente municipal de 21 a 18. No es una ocurrencia ni el capricho de nadie. Es la homologación de la reforma que Morena propuso y aprobó en la pasada legislatura federal, que ya redujo la edad para ser secretario de Estado de 30 a 25 y para diputado federal de 21 a 18. Alinear la Constitución de Nuevo León con la Constitución federal que la propia 4T reformó no debería tener discusión.
Conviene recordar que quienes impulsaron esta reforma en Nuevo León fueron legisladores y legisladoras del PRI, PAN, PT, Morena, Movimiento Ciudadano y decenas de colectivos ciudadanos. No es la ley de una persona ni de un partido; fue aprobada en primera vuelta, en marzo de 2025, por unanimidad. En las últimas semanas, decenas de colectivos de jóvenes han pedido a los legisladores que avancen antes de que el 6 de julio cierre el plazo legal para modificaciones en materia electoral.
Hay algo que no podemos pasar por alto: en la propia bancada de Morena hay exlegisladores federales que ya votaron a favor de esta misma reforma, y hay liderazgos que fueron cabeza del movimiento juvenil de su partido. Votar hoy en contra no sólo frenaría una causa justa, sería ir en contra de sus propios valores y los principios que ellos mismos defendieron.
Por eso vemos con preocupación lo que ha ocurrido en estos días. Han circulado versiones que desde el Comité Ejecutivo Nacional de Morena se estaría advirtiendo con la expulsión a quien vote a favor de esta homologación.
Queremos pensar que es un rumor, porque de ser cierto significaría algo grave: que se está usando la amenaza institucional para frenar una reforma que la propia 4T empujó y obstaculizar a candidatos de un partido aliado.
Resulta aún más extraño que apenas ayer una diputada que hoy está en la bancada de Morena haya retirado su propia petición de reducir la edad para ser gobernador. El PT lo ve con extrañamiento.
No deberíamos tener miedo a los jóvenes. Y mucho menos a que compitan y sean evaluados en igualdad de circunstancias. Un movimiento que llegó para abrirle la puerta a las nuevas generaciones no puede convertirse en el que se las cierra. Ir contra los jóvenes no es sólo una injusticia, es una contradicción política que la 4T no se puede permitir.
Confiamos plenamente en que mañana el Congreso local lleve a cabo la votación de la propuesta para homologar la Constitución local con la federal en lo relativo a la edad de las personas aspirantes para ocupar diversos cargos de elección popular, y que lo ventilado de manera negativa al respecto sea sólo un rumor. Seguimos en el ánimo de avanzar juntos por la vida democrática de nuestro estado y nuestra nación, empoderando a sectores históricamente relegados como son las y los jóvenes, quienes, con su talento, estamos seguros, contribuirán significativamente a la transformación profunda de nuestro país.


