El diputado federal José Luis Sánchez González se pronunció sobre la cancelación de la visa estadounidense de Andrés Manuel López Beltrán, conocido como “Andy”, y cuestionó que esta medida sea utilizada por sectores de la oposición como motivo de celebración.
En sus declaraciones, el legislador sostuvo que una decisión de esta naturaleza debe analizarse desde la perspectiva de la soberanía, la independencia y la autodeterminación de México, particularmente cuando involucra decisiones tomadas por autoridades de otro país.
Sánchez González afirmó que la cancelación de una visa no debe interpretarse como una sentencia o condena y consideró que, si una medida migratoria estuviera relacionada con posiciones políticas o con la intención de presionar a personas que no coinciden con determinados intereses, sería necesario cuestionar cualquier intento de injerencia extranjera en los asuntos nacionales.
El diputado federal también defendió la importancia de preservar la dignidad nacional y sostuvo que México cuenta con identidad, historia, cultura y recursos propios, por lo que ningún ciudadano debería verse obligado a renunciar a sus principios para acceder a otro país.
En su posicionamiento, Sánchez González vinculó el caso con su defensa histórica de la soberanía nacional, señalando que México debe mantener relaciones internacionales basadas en el respeto mutuo y sin subordinación.
Asimismo, hizo referencia al legado político de Andrés Manuel López Obrador y señaló que, desde su perspectiva, una de las principales enseñanzas de su movimiento ha sido mantener una posición firme frente a presiones externas.
“La visa que necesitamos para transitar con libertad por el territorio nacional nos la dio el pueblo de México”, expresó el legislador, al enfatizar que la ciudadanía mexicana no depende de autorizaciones extranjeras para ejercer sus derechos dentro del país.
El pronunciamiento de José Luis Sánchez se suma al debate público sobre la relación entre México y Estados Unidos, particularmente en torno a la soberanía, la política exterior y el alcance que deben tener las decisiones migratorias de otros gobiernos sobre actores políticos mexicanos.


