El diputado federal Ricardo Mejía Berdeja dialogó con el secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, durante la plenaria de legisladoras y legisladores del Partido del Trabajo sobre la situación económica nacional y del rezago económico de Coahuila, cuya actividad económica disminuyó 4.7% anual durante el primer trimestre de 2026, de acuerdo con el INEGI.
Durante el encuentro, Mejía Berdeja planteó al titular de Hacienda su preocupación por el comportamiento económico de la entidad y contrastó sus resultados con el desempeño de otras regiones del país.
El señalamiento del legislador encuentra respaldo en los indicadores oficiales más recientes. El Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) reportó una contracción anual de 4.7% para Coahuila durante los primeros tres meses de 2026.
La tendencia tampoco comenzó este año. El Producto Interno Bruto estatal disminuyó 0.6% durante 2024, mientras que las actividades secundarias retrocedieron 3.9%. Dentro de éstas, las industrias manufactureras —uno de los pilares productivos de Coahuila— registraron una reducción de 5.5%.
Ricardo Mejía lleva los números de Coahuila ante Hacienda
Durante la conversación con Édgar Amador, Mejía Berdeja no omitió abordar lo que calificó como los “pésimos números” económicos de Coahuila y la necesidad de generar condiciones que permitan recuperar dinamismo.
El planteamiento adquiere relevancia por el perfil productivo de la entidad, estrechamente relacionado con la industria manufacturera, las exportaciones y las cadenas de suministro del norte del país.
Los datos permiten dimensionar el desafío. Mientras algunos sectores de servicios mostraron crecimiento durante 2024, el retroceso manufacturero tuvo un peso importante en la contracción del PIB estatal. En contraste, la construcción avanzó 13.3% durante ese mismo año, según las cifras del INEGI.
Para Mejía Berdeja, el reto consiste en aprovechar la capacidad industrial y laboral de Coahuila y acompañarla con inversiones que generen infraestructura, conectividad y mejores condiciones para el desarrollo productivo.
Recursos federales e infraestructura para Coahuila
En el diálogo, el secretario de Hacienda expuso las obras de infraestructura que se desarrollarán en territorio coahuilense con recursos federales, según informó Mejía Berdeja.
Entre los proyectos federales ya documentados destaca el Tren de Pasajeros Saltillo–Nuevo Laredo, una obra estratégica que atravesará Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
El proyecto contempla una vía ferroviaria de aproximadamente 396 kilómetros y registra una inversión estimada superior a 175 mil millones de pesos, de acuerdo con la plataforma oficial Proyectos México.
En marzo de 2026, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, el Gobierno de Coahuila y los municipios de Saltillo y Ramos Arizpe formalizaron además un convenio para liberar el derecho de vía necesario para su construcción.
La infraestructura ferroviaria prevista para la región no termina ahí. El Gobierno Federal mantiene también el proyecto San Luis Potosí–Saltillo, con una inversión estimada de 109 mil millones de pesos, que busca ampliar la conectividad ferroviaria de pasajeros hacia Coahuila.
Los planes oficiales de infraestructura carretera contemplan además proyectos en los corredores Saltillo–Monclova y Puerto México–La Carbonera (Los Chorros).
Inversión federal como detonante de crecimiento
Estas obras forman parte de una estrategia nacional más amplia.
El Gobierno de México presentó para el periodo 2026–2030 un Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar por 5.6 billones de pesos, considerando inversión pública y mixta en sectores como energía, trenes, carreteras, agua, salud, educación, puertos y aeropuertos. Para 2026 se anunciaron 722 mil millones de pesos adicionales a lo presupuestado.
En materia carretera, Coahuila forma parte de la región Noreste junto con Nuevo León, San Luis Potosí y Zacatecas. Para esta zona se anunció una inversión de 7 mil 113 millones de pesos destinada a intervenir 2 mil 110 kilómetros durante 2026.
Para Mejía Berdeja, este tipo de inversiones debe aprovecharse para generar actividad productiva y ampliar las oportunidades económicas en Coahuila.
La infraestructura tiene efectos que trascienden la propia obra: mejora la conectividad, reduce tiempos logísticos, moviliza cadenas de proveeduría y puede generar condiciones para atraer nuevas inversiones.
Crecimiento con bienestar, eje de la discusión
La conversación entre Ricardo Mejía y Édgar Amador ocurrió en el marco de la plenaria del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, donde se abordó la situación económica del país bajo una perspectiva de crecimiento acompañado de bienestar social.
El legislador coahuilense trasladó esa discusión al escenario estatal.
Frente a una contracción anual de 4.7% en la actividad económica durante el primer trimestre del año, sostuvo que Coahuila requiere recuperar su capacidad de crecimiento y aprovechar los proyectos federales que llegarán a la entidad.
La discusión no se limita a incrementar indicadores macroeconómicos. El objetivo debe ser que las inversiones tengan impacto en empleo, ingresos, movilidad, actividad empresarial y oportunidades para las familias.
Coahuila frente a una oportunidad de recuperación
Los indicadores muestran un desafío que no puede minimizarse, pero las inversiones previstas abren también una oportunidad.
Proyectos ferroviarios, carreteros y de infraestructura pueden convertirse en herramientas para recuperar dinamismo siempre que exista coordinación institucional y que sus beneficios alcancen a las distintas regiones de Coahuila.
La presencia de Ricardo Mejía en la plenaria permitió llevar esta discusión directamente ante el responsable de la política hacendaria del país y colocar el desempeño económico estatal dentro de la agenda nacional.
Para el diputado federal, la prioridad debe ser aprovechar los recursos destinados a Coahuila para impulsar crecimiento, generar oportunidades y mejorar las condiciones de vida de la población.
La batalla por el desarrollo económico, desde esta perspectiva, no se mide únicamente en cifras: se mide en la capacidad de transformar la inversión pública en bienestar para las familias coahuilenses.


