- Condenó el uso de la fuerza pública contra habitantes de Altotonga y Jalacingo que se movilizaron para exigir una solución al desabasto de agua
- Lamentó incumplimiento de la palabra empeñada por la gobernadora Rocío Nahle, luego de afirmar que la protesta no sería reprimida
El Diputado Federal del Partido del Trabajo (PT), Adrián Gónzález Naveda expresó su más enérgico repudio a la violencia registrada durante el desalojo de habitantes de Altotonga y Jalacingo, Veracruz, quienes se movilizaron para exigir una solución al grave problema de desabasto de agua que afecta a sus comunidades.
El legislador petista condenó que una demanda legítima por el acceso al agua haya encontrado como respuesta la intervención de elementos de seguridad pública. Sostuvo que la defensa de un derecho fundamental no puede enfrentarse con empujones, encapsulamientos ni actos de fuerza contra la población, y enfatizó que las autoridades tienen la obligación de escuchar al pueblo y atender las causas que originaron la movilización.
González Naveda condenó además el incumplimiento de la palabra empeñada por la gobernadora Rocío Nahle, quien había señalado que la protesta no sería reprimida. Para el Diputado Federal del PT, resulta indispensable esclarecer por qué, pese a ese compromiso público, posteriormente se produjo el desalojo de los manifestantes. “La palabra de una gobernante tiene que valer. No se puede asegurar que no habrá represión y después responder con la fuerza pública contra quienes están exigiendo un derecho elemental”, sostuvo.
Naveda recordó que desde el PT ha denunciado la existencia de intereses económicos alrededor del aprovechamiento y concentración del agua, mientras numerosas comunidades enfrentan dificultades para garantizar el suministro en sus hogares. En este sentido, ha sido contundente al señalar: “Se acabó el negocio con el agua”, y ha sostenido que, frente a quienes ven los recursos naturales únicamente como fuente de ganancias, la defensa del pueblo y de su dignidad debe estar por encima de cualquier interés particular.
Finalmente, el congresista federal exigió privilegiar el diálogo, esclarecer la actuación de los elementos de seguridad y atender de fondo las demandas de las comunidades afectadas. Subrayó que desde el Partido del Trabajo se defenderá el derecho de los pueblos al agua y a la libre manifestación: “A quienes luchan por tener agua en sus hogares se les escucha, se les atiende y se les dan soluciones; no se les reprime”.


