Adelita Rivas denunció públicamente la presencia de emisiones contaminantes relacionadas con la operación de las centrales José López Portillo y Carbón II de la CFE en Nava. Señaló presuntas irregularidades en la calidad del carbón y pidió esclarecer responsabilidades ante las afectaciones reportadas por habitantes de los Cinco Manantiales y Piedras Negras.
Nava, Coahuila.— Adelita Rivas lanzó una denuncia pública por la situación ambiental registrada en torno a las carboeléctricas José López Portillo y Carbón II, operadas por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ante los reportes de humo oscuro, ceniza y hollín que han generado preocupación entre habitantes de Nava y otros municipios de la región Norte.
Rivas sostuvo que en las centrales se estaría recibiendo carbón de baja calidad y señaló que presuntamente también se estaría recurriendo a la quema de diésel. Estas afirmaciones forman parte de su denuncia y requieren una investigación técnica de las autoridades competentes para determinar el origen y composición de las emisiones.
La preocupación por la contaminación no se limita a este señalamiento. Durante octubre, habitantes de Nava han denunciado la presencia de ceniza y hollín en viviendas, patios y espacios públicos, mientras legisladores locales han solicitado la intervención de CFE, Profepa y autoridades ambientales y sanitarias para revisar el funcionamiento de ambas centrales.
Rivas también vinculó el problema con presuntas irregularidades en los contratos para el suministro del mineral y señaló al gobierno de Manolo Jiménez y a empresarios relacionados con las adjudicaciones. Se trata de acusaciones políticas que, hasta ahora, no constituyen hechos acreditados por una resolución de autoridad. Ricardo Mejía Berdeja ha formulado señalamientos similares y ha solicitado investigar tanto a los proveedores como los controles internos mediante los cuales se recibe el carbón.
La propia documentación técnica de CFE establece mecanismos para pesar, muestrear y verificar la calidad del carbón recibido en la Central Termoeléctrica José López Portillo. También contempla penalizaciones cuando el combustible incumple determinadas especificaciones y el rechazo de embarques que contengan material ajeno al combustible, por lo que una eventual investigación podría revisar si estos procedimientos se están aplicando correctamente.
Los reportes ciudadanos han llevado el asunto también al Congreso de Coahuila. Legisladores de diferentes fuerzas políticas han solicitado revisar las emisiones de las centrales y determinar técnicamente si existen incumplimientos ambientales, luego de que habitantes reportaran molestias como irritación de ojos y garganta y problemas respiratorios.
El reclamo de Adelita Rivas se concentra en que las autoridades investiguen qué combustible está ingresando a las carboeléctricas, si cumple con las especificaciones contratadas, cuál es el origen de las emisiones oscuras y qué impacto están teniendo sobre la calidad del aire en Nava, los Cinco Manantiales y Piedras Negras.
La controversia coloca bajo revisión dos asuntos distintos pero relacionados: por una parte, la calidad ambiental y la protección de la población; por otra, la transparencia en la contratación y recepción del carbón adquirido para generar electricidad. La determinación de responsabilidades dependerá de las inspecciones, mediciones ambientales y procedimientos administrativos que realicen las autoridades competentes.


