Este suero es fundamental para tratar picaduras y mordeduras de animales ponzoñosos que requieren de respuesta inmediata.
Ante el riesgo que representan las mordeduras de serpiente para la población rural de Michoacán, la diputada local Diana Mariel Espinoza Mercado, integrante del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (PT) en la LXXVI Legislatura, presentó una Propuesta de Acuerdo para exhortar a la Secretaría de Salud del Estado a garantizar el abasto suficiente, distribución oportuna y disponibilidad permanente de suero antiofídico en todas las unidades médicas y centros de salud de la entidad.
En su Exposición de Motivos, la legisladora señaló que Michoacán, por su amplia diversidad geográfica y de climas — que van desde Tierra Caliente y la Costa hasta la Sierra y la Meseta Purépecha — registra la presencia habitual de especies venenosas como la víbora de cascabel (Crotalus) y el cantil o sorda (Agkistrodon).
Destacó que las picaduras y mordeduras de animales ponzoñosos representan una urgencia médica tiempo-dependiente, donde la población más expuesta son jornaleros, agricultores y familias campesinas. Un retraso en la aplicación del antídoto, el faboterápico polivalente antiofídico, puede derivar en secuelas permanentes, amputaciones o la pérdida de la vida.
«La efectividad del tratamiento depende directamente del tiempo transcurrido entre el accidente ofídico y la administración del suero. Resulta indispensable que los Centros de Salud de primer nivel y los Hospitales Regionales cuenten con el stock necesario y la red de frío para responder de inmediato, evitando traslados prolongados que pongan en riesgo al paciente», señala el documento.
Por ello, exhortó a la persona titular de la Secretaría de Salud del Estado para que, en el ámbito de sus atribuciones y suficiencia presupuestal:
a) Elabore, emita y presente un diagnóstico e inventario actualizado sobre las existencias de suero antiofídico en los hospitales de segundo nivel, centros de salud y unidades médicas rurales de las ocho Jurisdicciones Sanitarias del Estado;
b) Implemente un plan prioritario de abasto y distribución permanente de antídotos, priorizando las zonas de mayor incidencia geográfica y de mayor vulnerabilidad rural como Tierra Caliente, Costa y Zona Serrana; y
c) Realice o, en su caso, refuerce las capacitaciones al personal médico y de enfermería de primer contacto respecto al protocolo de manejo integral del accidente ofídico y la dosificación adecuada del faboterápico.


